Humo que no deja ver el fuego

por Álvaro M. Angulo

El actual gobierno del Partido Popular está llevando a cabo una serie de recortes y comunicaciones de los mismos que parecen destinados a dejar sedados a los españoles. Junto a estas comparecencias se puede entrever el uso de varias cortinas de humo para distraer la atención de los ciudadanos de las medidas llevadas a cabo. Además de un uso sistemático de eufemismos que enturbian el mensaje. Si a todo esto le sumamos la falta de claridad y de explicación en las reformas, digo recortes, nos topamos con un grave situación de desinformación masiva sobre el estado real de España y de un control milimétrico de la agenda mediática.

Un chiste que ejemplifica y que no tiene gracia:

– Vamos a recortar diez mil millones a los presupuestos generales y pegarle un tiro en el pie a Froilán.
-¿A Froilán? ¿Por qué a Froilán? ¿Qué ha hecho o estaba haciendo Froilán?
-Ves, así nadie hablará de los diez mil millones que vamos a recortar.

La premisa fundamental en comunicación de crisis es ser capaz de controlar de qué se habla y de modificar la agenda de los medios.  Otra manera de afrontar esta comunicación de crisis consiste en lanzar una “cortina de humo” o una distracción que cambie el tema tratado e,  incluso, que logre su olvido. Con la ingente cantidad de información que se genera actualmente sumado a la velocidad con la que se publica y comparte, este método distractorio está demostrando ser más eficaz que detenerse a explicar y clarificar.

Como bien he dicho la meta es controlar la agenda mediática y pública, y minimizar los daños ocasionados, que no se me había olvidado. Pero el controlar el perjuicio funcionaría si éste tuviera algún tipo de consecuencia mayor que el escarnio público durante más de un día o unas pocas horas. Si sumamos la capacidad de amnesia selectiva y de manipulación para desdecirse nos encontramos con una fórmula en que nadie parece asumir responsabilidades o de ser capaces de exigirlas. Menos aún, visto lo visto en nuestro país, de pagar por ellas. Ya sea económicamente o jurídicamente.

Pero los encargados de comunicación no son tontos y actualmente el sistema parece ser todavía más perverso. Con una precisión cronológica cada día nos anuncian un recorte. Me da igual como lo quieran llamar traduciéndolo a la neolengua que tanto degustan de emplear y que lo único que hace es tergiversar el significado de las palabras. Los recortes no sólo están siendo presupuestarios en aras de lograr un objetivo impuesto en nuestra constitución. No, los recortes además están siendo en derechos laborales y fundamentales.

Este sería el mensaje a transmitir: recortar y recortar; pero complicando más la retórica, porque además tienen que negarse a sí mismos por haber dicho exactamente lo contrario. Y en un ejercicio de malabares incluir en cada uno de ellos la justificaón de y por la situación (crisis), lograr el objetivo de déficit (sacrificando lo que haga falta por algo autoimpuesto), y adornarlo con una amenaza, ya sea de futuro o de presente.

También es importante quién trasmite el mensaje, cuándo y dónde. Respecto al quién habla de los recortes se han dado cuenta que es mejor que lo realice una cara que no sea muy conocida (los secretarios son ideales para estas funciones) o que no haya hablado del tema previamente. No vaya a ser que la hemeroteca le saque los colores, aunque siempre se puede negar a la mayor o decir que está sacado de contexto. El cuándo parece mejor entenderlo usando la expresión “con nocturnidad y alevosía” de forma que amanezcamos con las noticias ya programadas para el día. Y el dónde es cristalino: qué mejor que fuera de España, cualquier lugar es válido y más si hay mucha diferencia horaria, no vaya a ser que le cuestionen los periodistas en las ruedas de prensa sin preguntas que convocan y que acaban en todos los medios.

En esta orquestada presentación de los recortes y privatizaciones, o venta al mejor postor, hay un elemento que no pasa desapercibido: la acumulación de los mismos. Es vertiginoso cómo cada día o cada hora nos van desengranando todo lo que no dijeron que iban a hacer. De tal forma que en lugar de intentar tapar un escándalo o un recorte con una explicación pormenorizada se publica una nueva comunicación cada vez má agresiva, ya sin descaro alguno. Un conglomerado de recortes que se va acumulando y aumentado exponencialmente que parece no tener fin. Y sin explicar nada de lo anterior porque la actualidad o la agenda ya ha cambiado para cuando se pretende entender lo que ha pasado.

Esta ingente cantidad de comunicación de recortes además parece intentar conseguir un segundo objetivo, que es el de paralizar o sedar al público al que va destinada. Es lo que muchos denominan terapia de “shock” y parece estar cosechando grandes resultados. El estado de miedo que embarga a los ciudadanos es enorme. No se puede discutir si cuando pretendes movilizarte de alguna forma tienes miedo al despido, a enfermar, a ser deshauciado, a ser encarcelado, a ser insultado, a no poder pagar las deudas, etc. La parálisis lograda deriva en una situación de incredulidad ante la realidad sobre la que te han inculcado que no puedes hacer nada y si lo haces atente a las consecuencias, de ahí el promover el miedo al futuro y más aún al presente cercano.

Junto a esta maquinaria de propaganda y desinformación masiva en las últimas semanas nos hemos encontrado con el peligroso uso de las cortinas de humo, tal vez no intencionadas pero sí muy bien utilizadas. Claramente hemos tenido tres eventos que han conseguido distraer y cambiar la agenda mediática:

-El disparo del nieto del Rey estando de cacería.
-El accidente del Rey estando de cacería de elefantes.
-La nacionalización de YPF por parte del gobierno argentino o expropiación a Repsol.

El peligro que se extiende de estas distracciones es que realmente han colapsado la actualidad y los medios de mayor difusión, particularmente los privados aunque también los públicos, los cuales han elevado a cuotas informativas alarmantes las noticias relacionadas con los mismos. No hace falta nada más que ver las portadas de los últimos días o de los informativos de ayer. Como ejemplo de lo que me refiero es el anuncio del copago farmaceútico, el sanitario nos lo dirán en unos días, que se produjo un día antes y que en muchos telediarios y periódicos no ha sido la noticia de portada y, en cambio, sí la disculpa del Rey. ¿De verdad es más importante la disculpa del Rey, un gesto sin ninguna repercusión por muy simbólico que resulte (y por lo raro que resulta ver a alguien disculparse en la vida política) que la intención de  volver a cobrar a los pensionistas los medicamentos por los que han cotizado durante cincuenta años? No, no lo es y que no nos confundan.

Pero junto a estas cortinas de humo está el mensaje oculto que se percibe en ellas y que sigue obedeciendo a la doctrina del “shock”: elevar el sentimiento patriótico. Uno se plantearía qué se consigue con ello y la respuesta es centrar el punto de mira dentro de las fronteras y sentirse superior a los que están fuera. “El enemigo exterior” que nos amenaza en otras palabras y al que “los españoles” tenemos que hacer frente. Este caso sería el referido a la “guerra” con Argentina; pero en el caso de las figuras monárquicas es el de elevar el sentimiento patriótico en otro sentido, ya que La figura del rey siempre ha sido ejemplo de unidad política y ante el revuelo de los  “súbditos” debería ser capaz de calmar el malestar ciudadano. El caso de Froilán parece como la anécdota graciosa con la que abrir los comentarios de bar, pero no dejan de ser dos hechos que te hacen no pensar en el caso de corrupción abierto a Urdangarín y en el que parece que se sabía mucho más de lo que nos contaron.

Haciendo memoria de carrerilla en lo que lleva el actual ejecutivo en el gobierno han anunicado, y en algunos casos ya ha llevado a cabo, los siguientes recortes y medidas de mayor calado:

  1. -La reforma laboral=Recorte de derechos de trabajadores buscando “flexibilidad” (en los despidos, más baratos; en los contratos, ahora se pueden cambiar cuando le apetezca al empresario; a la hora de echar a quienes tienen baja por enfermedad, y de poder reajustar las plantillas “flexiblemte” ) y “creación de empleo” (que no sucede y si así es en unas condiciones precarias se queda corto).
  2. -Subida de impuestos en el IRPF.
  3. -Amnistía fiscal para defraudadores.
  4. -Subida del precio de la luz, agua, gas y gasolina.
  5. -Anuncio de recortes en los presupuestos generales del Estado.
  6. -Anuncio de recorte sobre los recortes en los presupuestos generales del Estado.
  7. -Recortes en el sistema sanitario.
  8. -Anuncio del copago farmaceútico, despido de empleados y recorte de  servicios .
  9. -Recortes en el sistema educativo.
  10. -Anuncio de subida de tasas universitarias, de las horas lectivas de los profesores y del número de alumnos por clase.
  11. -Intención de modificar la ley para criminalizar las convocatorias por Internet de movilizaciones.
  12. -Intención de modificar la ley para criminalizar las protestas pasivas.
  13. -Intención de aumentar la velocidad permitida en las carreteras.
  14. -Consentir un agujero legal para la creación de un casino en territorio español.
  15. -Ley de trasparencia.

Con algo menos de entusiasmo y algo más de soslayo han comunicado que no anunciado:

  1. -Recorte de la inversión en I+D+i
  2. -Recorte en cultura y cine.
  3. -No recorte en deporte.
  4. -No recorte al presupuesto de la Casa Real (un 2% en comparación con el 20% es insignificante).
  5. -No recorte al presupuesto destinado a la Iglesia, católica, y de los profesores de religión, católica.
  6. -No recorte en el presupuesto de imagen y publicidad.
  7. -No recorte en el presupesto de coches oficiales, dietas  ni de sueldos de cargos electos.
  8. -Aumento del gasto en defensa.
  9. -Entrada en vigor de la ley Sinde, ahora Sinde-Wert.
  10. -Regresión en la ley de aborto a una ley de hace más de veinte años (ésta sí la han anunciado más).
  11. -Recorte o supresión de las oficinas autonómicas de creación de empleo.
  12. -Recorte de los presupuestos para luchar contra violencia de género.
  13. -Recorte en los presupuestos destinados a evitar el contagio y ayudar a los enfermos de VIH.
  14. -No aprobar que se haga público el listado de personas físicas y jurídicas con cuentas en paraísos fiscales.
  15. -“Ley de trasparencia”.

Junto a estas comunicaciones es habitual emplear “coletillas” como: “es la herencia recibida”, “la culpa es del anterior gobierno”, “es lo necesario”, “no gastar más de lo que se tiene”, “por encima de nuestras posibilidades”,  “un esfuerzo necesario de todos”, “son sólo unos pocos euros al mes”,  “la actual situación de crisis”, “para ser como Alemania y no como Grecia”  o “como ya han hecho en otros países” (cuáles y con qué resultado no hay que decirlo).  Seguro que me he dejado recortes sin mencionar y otras tantas no comunicaciones, pero creo que uno se hace a la idea de la gravedad de los recortes efectuados en menos de tres meses y que sus resultados a largo y medio plazo los notaremos todos los españoles, sobre todo los que no necesitamos acogernos a ningún tipo de amnistía fiscal o no tenemos trabajo.

Por otro lado la información económica impregna todo y  emplea su propia codificación de las palabras para que los no iniciados no nos enteremos; pero, eso sí, conceptos como “prima de riesgo” o “los mercados” los empleamos a todas horas. Especialmente con el primero que cuando nos dicen que ha alcanzado los 435 puntos temblamos, cuando es que vendemos deuda con un interés del 4,35% respecto a nuestra devota Alemania que la vende cerca de un 0%. Lo curioso es ver cómo los resultados de estas medidas nunca se dicen, porque no nos hablan de Irlanda, Portugal y de Grecia sólo para mostrarnos los actos de protesta que se han desbordado ante el espolio que han sufrido y que se ha consentido.

De forma que gracias a estas cortinas de humo, tan oportunas, conjuntamente con la programación de “shock”, a base de anunciar recortes a ritmo de metralleta, a la que estamos siendo sometidos no podemos hacernos nunca idea de cuál es exactamente la situación en la que vivimos. Sabemos que estamos en crisis; es más, llevamos ya inmersos en ella varios años, pero todavía nadie sabe cuándo o cómo terminará. Y menos aún cuando los mismos que han creado la actual situación son los que pretenden solucionarla. No quieren solucionarla. No se está regulando los mercados ni el sistema financiero. No se está invirtiendo en crear nuevas políticas de empleo ni en nuevos sectores.  Estamos viviendo el esquilme de todos los derechos que teníamos y del sistema de protección que suponía para todos tanto la educación, la  sanidad y las pensiones.

Lo que parece claro es que al final la brecha que separaba a los muy ricos de los ricos se ha acrecentado todavía más de lo existente; la desaparición de las pequeñas y medianas empresas y del mito de la clase media, mientras que el resto nos quedamos comoesclavos” de un sistema en el que ya no somos personas, sólo números (ya sea como trabajadores o de clientes de los bancos que pagan)  y “súbditos” de un pequeño grupo de multimillonarios que “sí que están viviendo por encima de sus posibilidades” a coste enviar a la miseria a todos los demás y perpetuarse en su élite.  Dejemos de mirar el humo y veamos de dónde procede, porque allí es dónde está el fuego. Eso sí, entre tanto, podemos seguir distraídos hablando de cacerías, elefantes y de expropiaciones de petroleras.

Anuncios

6 Respuestas a “Humo que no deja ver el fuego

  1. Pingback: Humo que no deja ver el fuego « Paseando el rato

  2. Pingback: Humo que no deja ver el fuego

  3. Nosmeanyllueve

    Lo que esta “gente” parece no saber es a lo que este tipo de medidas han llevado durante toda la historia de la humanidad,más tarde o más temprano terminan rodando cabezas,odio la violencia,pero desgraciadamente cada vez más, se vislumbra como el único camino para salir de este robo.
    Están probando haber hasta donde pueden hacernos callar y mearse en nuestros derechos para favorecer a corporaciones,espero que se arregle este timo de alguna manera pacífica,porque como consigan despertar la ira del pueblo van a pagarlo muy caro,mejor dicho,vamos a pagarlo todos muy caro,dios no lo quiera.

    • El camino para realizar el cambio de situación va a pasar siempre por una respuesta pacífica para lograrlo. La situación que se vislumbra es bastante desfavorable por no decir que temible. No sé hasta qué punto van a seguir aplicando estas reformas que no consiguen ninguno de sus dos objetivos: ni crear empleo ni lograr reducir el déficit. Tampoco conozco ningún país en el que el modelo de austeridad haya logrado ninguna de las dos, si no más bien todo lo contrario: mayor precariedad y un empobrecimiento generalizado. Creo que el modelo a tener en cuenta es el de Islandia, en el que se ha exigido votar las medidas por referéndum y aplicar medidas judiciales contra gestores políticos y bancarios.

  4. Además de esto estamos totalmente anestesiados con el fútbol, hay clubes que tendrían que haber cerrado ya, pero ¿porqué no?, otras empresas ya hubieran cerrado.
    Pero que conste que me gusta el fútbol.

    • A mí también me gusta el fútbol y suelo ver los partidos. No he querido mencionarlo porque la actual cantidad de información generada por el mismo es tal que asusta. Hoy, sin ir más lejos, con el Madrid-Barça sirve de ejemplo y se podría medir en tiempo y en palabras todo lo que se dedica al “clásico” en comparación con el resto de noticias. Respecto a la aplicación de la ley concursal y de las finanzas de los clubes es algo que lleva ya muchos años en el tintero pero está claro que no interesa que se aplique.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: